Ves varias figuras y un espacio vacío. A primera vista no parecen relacionadas. Antes de buscar la respuesta, intenta entender qué cambia exactamente.
Descompón la imagen en características
Una figura tiene forma, tamaño, relleno y posición. Puede contener líneas o puntos. En vez de basarte en una impresión general, compara cada característica por separado.
Así es más fácil ver que la forma se mantiene y solo cambia la orientación. O que aumenta el número de elementos mientras su color se alterna.
Comprueba la regla en todos los ejemplos
Una buena hipótesis explica todos los elementos conocidos, no solo una pareja. Si la regla encaja únicamente en una parte de la imagen, busca otra.
En una matriz, compara primero las filas y después las columnas. Ambas direcciones no tienen por qué seguir la misma regla.
Usa las opciones para comprobar tu idea
Primero piensa qué esperas: ¿qué figura debería aparecer? Después compara tu predicción con las opciones de respuesta.
Si varias opciones parecen encajar, vuelve a los detalles. Quizá te fijaste en la forma, pero pasaste por alto la posición de un pequeño punto.
Observa las características, propón una regla y compruébala en todos los elementos conocidos, en ese orden.